Cómo los aditivos mejoran la protección y prolongan la vida útil de los sistemas hidráulicos

Cómo los aditivos mejoran la protección y prolongan la vida útil de los sistemas hidráulicos

Los sistemas hidráulicos trabajan continuamente bajo condiciones exigentes de presión, temperatura, carga y contaminación. En este entorno, el aceite hidráulico cumple una función mucho más importante que simplemente transmitir potencia: también debe proteger bombas, válvulas, cilindros y otros componentes contra el desgaste y el deterioro.

Por esta razón, el desempeño de un fluido hidráulico depende tanto de la calidad de su aceite base como de la tecnología de su paquete de aditivos.

Los aditivos proporcionan propiedades específicas que ayudan a controlar el desgaste, la oxidación, la corrosión, la presencia de agua, la formación de espuma y los depósitos. Una formulación correctamente seleccionada, acompañada de buenas prácticas de mantenimiento y control de contaminación, puede contribuir significativamente a mejorar la confiabilidad del sistema y prolongar la vida útil de sus componentes.

 

¿Por qué un aceite hidráulico necesita aditivos?

El aceite base cumple dos funciones esenciales: transmitir energía hidráulica y formar una película lubricante entre las superficies en movimiento.

Sin embargo, durante la operación normal el fluido está sometido a altas presiones, variaciones de temperatura y posible ingreso de agua, aire y partículas contaminantes. El aceite base, por sí solo, no siempre puede responder adecuadamente a todas estas condiciones.

Por ello, los fabricantes incorporan paquetes de aditivos cuidadosamente balanceados para proporcionar propiedades como:

  •   Protección anti-desgaste.
  •   Resistencia a la oxidación.
  •    Protección contra óxido y corrosión.
  • Separación del agua.
  • Control de espuma.
  • Liberación de aire.
  • Estabilidad de la viscosidad.

Es importante entender que más aditivos no significa necesariamente mayor protección. Los lubricantes hidráulicos son formulaciones químicamente equilibradas y sus componentes interactúan entre sí. Por esta razón, no es recomendable incorporar aditivos adicionales ni mezclar diferentes lubricantes sin comprobar previamente su compatibilidad.

 

1.  Aditivos anti-desgaste: protección crítica para las bombas

Las bombas hidráulicas contienen componentes sometidos a cargas elevadas y tolerancias muy reducidas. Cuando la película lubricante se hace demasiado delgada, puede producirse contacto entre superficies metálicas, generando desgaste, pérdida de eficiencia y eventualmente fallas prematuras.

Los aditivos anti-desgaste (AW) actúan en las zonas sometidas a mayor presión y temperatura, formando una película protectora que ayuda a reducir el contacto directo metal-metal.

Muchos aceites hidráulicos utilizan tecnologías anti-desgasté basadas en zinc, como los compuestos ZDDP, mientras que otras formulaciones emplean tecnologías libres de zinc (zinc-free). La selección adecuada dependerá del diseño del sistema, las recomendaciones del fabricante, los requisitos de filtración y las condiciones reales de operación.

 

2.  Antioxidantes: ayudan a prolongar la vida del aceite

El calor y el oxígeno producen gradualmente la oxidación del lubricante. A medida que este proceso avanza, el aceite puede aumentar su viscosidad y generar ácidos, barnices y lodos. Estos productos de degradación pueden afectar válvulas de precisión, restringir conductos y reducir la vida útil de los filtros.

Los aditivos antioxidantes ayudan a retrasar estas reacciones químicas, permitiendo que el fluido conserve durante más tiempo sus características de funcionamiento.

Sin embargo, ningún paquete de aditivos puede compensar indefinidamente un sistema que trabaja con sobre temperatura. Por ello, es fundamental controlar:

•  Temperatura de operación.

•  Funcionamiento del sistema de refrigeración.

•  Condición del aceite.

•  Estado de los filtros.

•  Nivel de contaminación.

 

3.  Protección contra agua, óxido y corrosión

El agua es uno de los contaminantes más perjudiciales para un sistema hidráulico. Puede ingresar debido a condensación, sellos deteriorados, lavado de equipos, respiradores deficientes o almacenamiento inadecuado del lubricante.

Los inhibidores de óxido y corrosión forman películas protectoras sobre las superficies metálicas, ayudando a reducir la reacción del metal con el agua y determinados subproductos ácidos.

Además, muchos aceites hidráulicos industriales incorporan aditivos demulsificantes, diseñados para favorecer la separación rápida del agua y el aceite.

¿Cómo detectar posible contaminación por agua?

•  Aceite turbio o con apariencia lechosa.

•  Filtros que se saturan antes de lo esperado.

•  Presencia de óxido en componentes metálicos.

•  Separación visible de agua y aceite.

•  Cambios en la respuesta del sistema al aumentar la temperatura.

Estas señales indican que debe investigarse la causa de la contaminación. Cambiar solamente el aceite sin corregir el origen del ingreso de agua puede hacer que el problema vuelva a aparecer.

 

4.  Aditivos antiespumantes y control del aire

El aire puede ingresar al sistema hidráulico debido a conexiones deficientes, bajo nivel de aceite, fugas en la línea de succión o turbulencia excesiva en el retorno al tanque.

Los aditivos antiespumantes favorecen la ruptura de la espuma superficial, mientras que una adecuada capacidad de liberación de aire permite que el aire atrapado abandone el aceite con mayor rapidez.

•  Mantener una presión más estable.

•  Reducir ruidos en la bomba.

•  Mejorar la respuesta del sistema.

•  Reducir problemas asociados con aireación.

•  Mantener una lubricación más uniforme.

Si la espuma aparece constantemente, debe investigarse la causa mecánica. Los aditivos ayudan a controlar sus efectos, pero no pueden reparar una fuga de succión, corregir un nivel insuficiente de aceite o solucionar un diseño inadecuado del depósito.

 

5.  Modificadores de viscosidad y cambios de temperatura

La viscosidad es una de las propiedades más importantes de cualquier fluido hidráulico. El aceite debe tener suficiente fluidez durante el arranque y, al mismo tiempo, mantener una película lubricante adecuada cuando aumenta la temperatura de operación.

En determinados fluidos hidráulicos de alto índice de viscosidad (HVI) se utilizan modificadores de viscosidad para reducir la variación de viscosidad frente a los cambios de temperatura.

También debe considerarse la estabilidad al cizallamiento. El esfuerzo mecánico continuo puede degradar determinados modificadores de viscosidad y provocar una pérdida permanente de viscosidad durante el servicio. Por esta razón, seleccionar un aceite únicamente por su grado ISO VG no siempre es suficiente.

 

Synflush FG: un aliado para la limpieza interna del sistema

Seleccionar un aceite hidráulico de alta calidad es fundamental, pero existe otro factor que puede determinar el desempeño de la nueva carga de lubricante: las condiciones internas del sistema donde ese aceite comenzará a trabajar.

Con el tiempo, el aceite usado puede dejar residuos y productos de degradación dentro de depósitos, tuberías, válvulas y otros componentes. Cuando se realiza un cambio de aceite mediante un drenaje convencional, parte del lubricante anterior y sus residuos pueden permanecer dentro del sistema.

Aquí es donde LUBRIPLATE Synflush FG puede convertirse en un importante aliado dentro de una estrategia de mantenimiento.

¿Qué es LUBRIPLATE Synflush FG?

LUBRIPLATE Synflush FG es un fluido sintético de enjuague diseñado para la limpieza interna de sistemas y para facilitar la transición entre lubricantes.

Además, cuenta con registro NSF H1, característica especialmente relevante para instalaciones de procesamiento de alimentos donde pueda existir la posibilidad incidental de contacto con alimentos.

Synflush FG no debe confundirse con un aditivo que se incorpora permanentemente al aceite hidráulico. Su función es diferente: se utiliza como parte de un procedimiento de flushing o limpieza del sistema,

normalmente antes de introducir la nueva carga de lubricante.

 

¿Cómo puede ayudar Synflush FG?

•  Remover residuos del lubricante anterior que no salen completamente mediante un drenaje convencional.

•  Limpiar internamente el sistema antes de introducir el aceite nuevo.

•  Reducir la contaminación cruzada entre el lubricante anterior y el nuevo.

•  Facilitar la transición cuando se cambia de una tecnología de lubricación a otra.

•  Favorecer que el nuevo aceite comience su servicio en un sistema más limpio.


Complementar una estrategia preventiva orientada a controlar residuos, contaminación y deterioro interno.

Limpieza + lubricación + control: una estrategia integral

La protección de un sistema hidráulico no debería limitarse exclusivamente al cambio periódico del aceite. Una estrategia de mantenimiento más completa puede contemplar:

•  1. Evaluar la condición del aceite usado.

•  2. Identificar contaminación, oxidación, agua, barnices o depósitos.

•  3. Corregir fugas, sobre temperatura y fuentes de contaminación.

•  4. Realizar una limpieza interna cuando las condiciones del sistema lo justifiquen.

•  5. Cambiar los elementos filtrantes de acuerdo con las recomendaciones correspondientes.

•  6. Incorporar el lubricante hidráulico adecuado.

•  7. Controlar posteriormente la condición del aceite mediante análisis periódico.

Dentro de esta estrategia, Synflush FG funciona como aliado del nuevo lubricante, ayudando a preparar el sistema antes de introducir la nueva carga. No sustituye al aceite hidráulico ni corrige fallas mecánicas, pero puede formar parte de un procedimiento preventivo orientado a comenzar el nuevo ciclo de lubricación bajo mejores condiciones de limpieza.

 

¿Cómo seleccionar correctamente un aceite hidráulico?

Dos productos identificados, por ejemplo, como ISO VG 46 pueden presentar comportamientos diferentes. Además de la viscosidad, es recomendable evaluar:

•  Tipo y tecnología del aceite base.

•  Paquete de aditivos.

•  Protección anti-desgaste.

•  Estabilidad frente a la oxidación.

•  Demulsibilidad y separación de agua.

•  Protección contra óxido y corrosión.

•  Liberación de aire.

•  Control de espuma.

•  Filtrabilidad.

•  Índice de viscosidad.

•  Estabilidad al cizallamiento, cuando corresponda.

•  Especificaciones y aprobaciones del fabricante del equipo o de la bomba.

•  Temperatura y condiciones reales de operación.

La selección debe realizarse considerando el sistema hidráulico completo y sus condiciones de servicio, no solamente la viscosidad indicada en la etiqueta.

 

Evite mezclar aceites hidráulicos sin verificar su compatibilidad

Dos lubricantes pueden tener exactamente el mismo grado de viscosidad y, aun así, utilizar aceites base o paquetes de aditivos diferentes. Una mezcla incompatible puede alterar propiedades importantes como la separación de agua, el control de espuma, la filtrabilidad, la estabilidad del lubricante o su protección antidesgaste.

Por esta razón, antes de cambiar de producto es recomendable comprobar la compatibilidad entre ambos lubricantes y establecer un procedimiento adecuado de cambio cuando sea necesario. Cuando el cambio entre lubricantes requiera una limpieza más profunda del sistema, un producto especializado como LUBRIPLATE Synflush FG puede formar parte del procedimiento de transición.

      El lubricante correcto es parte del mantenimiento preventivo

    Los aditivos desempeñan un papel fundamental en la protección de un         sistema hidráulico, pero ningún lubricante puede sustituir unas buenas prácticas de mantenimiento.

•  Almacenamiento limpio y protegido.

•  Control de contaminación.

•  Filtración eficiente.

•  Inspecciones periódicas.

•  Control de temperatura.

•  Eliminación de fugas.

•  Control del ingreso de agua.

•  Limpieza interna cuando sea necesaria.

•  Análisis periódico del aceite según la criticidad del equipo.

Un aceite hidráulico correctamente seleccionado puede ayudar a reducir el desgaste, controlar depósitos, mantener la limpieza del sistema y prolongar la vida útil de bombas, válvulas y demás componentes.

Y cuando las condiciones internas lo requieren, preparar adecuadamente el sistema antes de incorporar el nuevo lubricante puede ser tan importante como seleccionar correctamente el aceite.

GRASLUVEN: soluciones integrales de lubricación industrial

En GRASLUVEN, C.A. entendemos la lubricación como algo más que seleccionar un aceite.

Ayudamos a nuestros clientes a evaluar las características del equipo, viscosidad requerida, temperatura, condiciones de operación, contaminación y recomendaciones del fabricante para determinar la solución de lubricación más adecuada.

Como especialistas en lubricación industrial y lubricantes especiales LUBRIPLATE, podemos apoyar en la selección de:

•  Aceites hidráulicos.

•  Lubricantes de grado alimentario NSF H1.

•  Grasas industriales y especiales.

•  Lubricantes sintéticos.

•  Fluidos para limpieza y transición de lubricantes, como LUBRIPLATE Synflush FG.

•  Programas de análisis de aceite y mantenimiento basado en condición.

     ¿Está pensando cambiar el aceite hidráulico de un equipo?

Antes de realizar simplemente un drenaje y una nueva carga, puede ser conveniente evaluar qué está ocurriendo dentro del sistema.

Una correcta combinación de limpieza, lubricante adecuado, filtración y análisis de aceite puede contribuir a mejorar la confiabilidad y prolongar la vida útil del equipo.

  

GRASLUVEN, C.A.Especialistas en Lubricación Industrial www.grasluven.com


Consúltenos sobre la selección del lubricante y el procedimiento de limpieza más adecuado para su aplicación.

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